|
|
|
|
ANIVERSARIO 25
Por Luis Ammann
|
|
El partido Humanista de Argentina fue fundado en el Hotel Constitución, de Buenos Aires, el 8 de marzo de 1984. Por la tarde-noche, una numerosa columna de afiliados participó de una concentración de organizaciones en la Plaza de los Dos Congresos para celebrar el día Internacional de la Mujer. Ocurrió entonces un hecho que se repetiría durante un largo tiempo: las agrupaciones presentes se sintieron “tocadas” por la inesperada presencia de los humanistas y hubo críticas, amenazas y calificaciones degradantes. Al día siguiente, los medios de derecha hablaban de un “sorpresiva irrupción del neocomunismo” y la izquierda suponía que el PH era “una creación de la CIA”. ¡Vaya recibimiento a una fuerza nueva en la democracia formal de la Argentina en 1984!

En realidad, la clase política creía que la convocatoria de la Junta Militar para las elecciones de 1983 y la legalidad que esos militares habían dado -de apuro porque se iban y ni se revisaron las afiliaciones- a los partidos tradicionales era una realidad inamovible. A poco andar, resultaba que aparecía un nuevo actor a perturbar lo que ya estaba consagrado como definitivo y eso puso en evidencia los escasos reflejos y el limitado concepto de participación ciudadana que tenían esos “demócratas” de entonces. Muchos lo dijeron: “ya hay demasiados partidos. ¿Por qué no se suman a alguno de los ya legalizados y se dejan de joder? “Los investigaremos”, amenazó un tal Jesús Rodríguez, diputado radical, que luego sería ministro de economía en la debacle de la hiperinflación. Un militante de otro partido graficaba en lenguaje “fullero” esta situación: “ya estaban todos sentados a la mesa de juego, repartidas las cartas y apareció un nuevo jugador. Era una molestia”.
Los humanistas que fundamos el partido -fue una creación colectiva de todo un movimiento- nos hemos sentido como “los chicos de la calle” de la política. No teníamos amigos, no teníamos dinero, no éramos conocidos, no teníamos experiencia política, nuestras oficinas estaban en la calle y nuestro medio de expresión eran las paredes. La mayoría apostó -hace 25 años- a que desapareceríamos en poco tiempo. Nadie nos regaló nada. Pero tampoco lo esperábamos y nunca nos quitaron la alegría que hoy cumple 25 años.
En las Bases de acción política el Partido Humanista propugna expresamente, “el sostenimiento del régimen democrático como forma de transición de la democracia formal hacia la democracia real” y, acorde con su vocación internacionalista agrega: “La lucha por el logro de regímenes democráticos allí donde no se hubieran establecido o hubieran sido suplantados por regímenes de fuerza”.
Continúan las Bases: “Por otra parte, rechaza expresamente la violación de los derechos humanos, el empleo de la violencia como método de solución de conflictos y la concentración personal de poder (…) El humanismo se rige por la acción no-violenta”.
En 25 años son muchas las cosas que hemos hecho y nos han dado satisfacción. También lo que hemos aportado a una nueva concepción de la política. Los militantes humanistas hemos contribuido a que el Partido Humanista esté hoy en 30 países del mundo con distinto grado de desarrollo pero con una presencia permanente que sostiene las ideas esenciales. Básicamente hemos aportado la prueba de que es posible hacer política sin políticos, de fundar un partido en valores humanos y de trabajar con una ética ajustada. Hay 25 años de constancias.
El 8 de marzo de 2009 comenzaremos en todo el país un mes de festejos. Habrá manifestaciones públicas, actos culturales, jornadas de información y capacitación en todas las provincias del país donde hay militantes humanistas e iremos dando cuenta.
En síntesis, el Partido Humanista es: Derechos Humanos, Ecología, No-Violencia. A todos los militantes humanistas de Argentina un abrazo anticipado mientras nos preparamos para un mes de festejos.
|
|
|
|
|
|